Un hogar en cualquier parte del mundo

Un hogar en cualquier parte del mundo

Un día, caminando junto al rio, vi a lo lejos una pequeña casa. Se veía acogedora y oscura, pero parecía que sería caliente. Al tener mucho frío, decidí entrar y encontré junto a una pequeña vela, a una persona que convierte de una casa cualquiera en un dulce hogar, sólo con su presencia. Esa persona, es Jesús.

 

Él, con su presencia, logra que donde sea que estés, ya sea en una capillita o una iglesia inmensa, te sientas como en casa. Tal vez nunca llegamos a entender lo que realmente significan las palabras que pronunciamos en nuestro credo: “UNA santa católica y apostólica”. Porque en cualquier rincón del mundo al que vayas, siempre será la misma.

 

Estando de vacaciones siempre me toca buscar, dependiendo al sitio al que voy, la iglesia más cerca. Normalmente encuentro muchas a mi alrededor, pero estas vacaciones no fue así. Estas vacaciones me costó mucho encontrar una, estaba muy lejos de donde yo me iba a quedar. Como estuve de turista con mil planes y mil lugares por conocer, mi mente se distrajo y lastimosamente esto me llevó a que no fuera a misa algunos domingos.

 

Estando en este mismo viaje afronté algunas situaciones que hicieron que deseara estar en mi casa, recibir un abrazo de mi mamá y mi papá, escuchar de su boca que todo estaría bien y simplemente estar ahí. Desgraciadamente eso no iba a ser posible hasta dentro de mucho tiempo, así que acudí a mi segunda casa, fui a una iglesia católica.

 

Al llegar ahí y ponerme de rodillas en la entrada, sentí un gran alivio porque me sentí en casa, realmente sentí como si acabara de llegar a mi casa y mi papá estuviera supremamente feliz de verme de nuevo. Me senté ahí durante un rato y conversé con Dios. Le conté absolutamente todo y me tranquilizó, como Él lo sabe hacer. Después me paré y fui a visitar a la virgencita, le prendí unas cuantas velas, le canté y di media vuelta. Al arrodillarme en la salida me sentí renovada y sin más salí de mi casa.

 

Esta breve historia es para que entendamos dos cosas que espero que nos ayuden a pensar mucho sobre la vida cotidiana como católicos. Son lecciones que tuve la oportunidad de aprender y que espero que te sean útiles.

 

La primera: vacaciones laborales o escolares, NO significan vacaciones en tu relación con Dios. A esto el Papa Benedicto XVI dice: “Si los pulmones de la oración y de la palabra de Dios no alimentan la respiración de nuestra vida espiritual, nos arriesgamos a ahogarnos en medio de las mil cosas de todos los días. La oración es la respiración del alma y de la vida.” En otras palabras, la oración debe convertirse en un habito de todos los días, sin importar donde estés y las circunstancias en las que te encuentres. Siempre podrás esforzarte un poco más para estar con Jesús si así lo deseas. Si no me crees, lee la noticia de como nuestros hermanos en Cristo de Alepo han celebrado en una iglesia en ruinas esta Navidad.

 

Segunda lección: Ser agradecida por tener tantas iglesias cerca de mi casa. Sin importar la dirección en la que mis rodillas toquen el piso en la noche antes de irme a acostar, sé que a 2km de distancia aproximadamente hay una iglesia o una capilla en la cual está Jesús presente. Es realmente increíble como en un lugar pueden haber tantas iglesias y como en otra ciudad solo hay UNA iglesia católica en la cual visitar a Jesús. Esto me llevó a ser realmente agradecida por poder ir caminando en las calles de mi ciudad y saber que pronto encontraré una iglesia o capilla a la cual entrar y saludar a Jesús. Hay que entender que somos privilegiados y que aún hay muchos rincones del mundo donde necesitan de nosotros para llevar el mensaje de Cristo.

 

Tercera lección: la iglesia, nuestra iglesia es un hogar en cualquier parte del mundo. De verdad es maravilloso como puedes entrar a un lugar y sentirte como en casa, pero no como el dicho, sino verdaderamente en casa. Como si nunca te hubieras ido, porque entras y se respira el aire que tanto conoces y que tanto te gusta. Ver las mismas imágenes, los mismo eventos y las mismas 14 estaciones representadas de forma diferente. Eso para mí fue revelador, porque nunca nos ponemos a pensar que las miles de iglesias están siempre coordinadas en lo que están diciendo y haciendo. Todo igual, incluyendo el detalle más mínimo.

 

Así que caminando por las calles de una ciudad, un día venteado, encontré una casa gigante que parecía estar en construcción. Parecía no tener fin, entré esperando poder encontrar refugió para el frío y no solo encontré eso sino que también encontré refugio para mi corazón. En una iglesia encontré lo mismo que encontré en una pequeña capillita al lado del rio. Encontré mi hogar.

Natalia Bonnet
Natalia Bonnet

Soy una persona extremadamente alegre, disfruto mucho compartir tiempo con mi familia y mis amigos. Me encanta bailar y leer. Estoy 100% enamorada de Cristo y me enamoró aún más de Él todos los días. Soy fan #1 de María intentando seguir sus pasos tanto como me sea posible. Estoy en el proceso de convertirme en la persona con la que un día Dios soñó. "Lo que Dios quiera, como Dios quiera, cuando Dios quiera." -Anonimo

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