Sagrado Corazón

Sagrado Corazón

Estas son las promesas que Jesús le dio a Santa Margarita de Alacoque, para las personas que comulgaran los primeros viernes de mes, durante nueve meses seguidos:

  1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado (casado, soltero, viudo o consagrado a Dios).
  2. Pondré paz en sus familias.
  3. Los consolaré en todas las aflicciones.
  4. Seré su refugio durante la vida y, sobre todo, a la hora de la muerte.
  5. Bendeciré abundantemente sus empresas.
  6. Los pecadores hallarán misericordia.
  7. Los tibios se harán fervorosos.
  8. Los fervorosos se elevarán rápidamente a gran perfección.
  9. Bendeciré los lugares donde la imagen de mi Corazón sea expuesta y venerada.
  10. Les daré la gracia de mover los corazones más endurecidos.
  11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón y jamás será borrado de Él.
  12. La gracia de la penitencia final: es decir, no morirán en desgracia y sin haber recibido los Sacramentos.

Las condiciones para ganar esta gracia son 3:

  1. Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción.
  2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final.
  3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.

Oración para después de cada una de las comuniones de los primeros viernes de mes:

Jesús mío dulcísimo, que en tu infinita y dulcísima misericordia prometiste la gracia de la perseverancia final a los que comulguen en honra de tu Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos: acuérdate de esta promesa y a mi, indigno siervo tuyo que acabo de recibirte sacramentado con este fin e intención, concédeme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en ti con fe viva, esperando en tu inefable misericordia y amando la bondad de tu amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.

Oración de consagración al Sagrado Corazón de Jesús:

Señor Jesucristo, arrodillados a tus pies, renovamos alegremente la Consagración
de nuestra familia a tu Divino Corazón. Sé, hoy y siempre, nuestro Guía, el Jefe protector de nuestro hogar, el Rey y Centro de nuestros corazones.

Bendice a nuestra familia, nuestra casa, a nuestros vecinos, parientes y amigos. Ayúdanos a cumplir fielmente nuestros deberes, y participa de nuestras alegrías y angustias, de nuestras esperanzas y dudas, de nuestro trabajo y de nuestras diversiones.

Danos fuerza, Señor, para que carguemos nuestra cruz de cada día y sepamos ofrecer todos nuestros actos, junto con tu sacrificio, al Padre. Que la justicia, la fraternidad, el perdón y la misericordia estén presentes en nuestro hogar y en nuestras comunidades. Queremos ser instrumentos de paz y de vida.

Que nuestro amor a tu Corazón compense, de alguna manera, la frialdad y la indiferencia, la ingratitud y la falta de amor de quienes no te conocen, te desprecian o rechazan.

Sagrado Corazón de Jesús, tenemos confianza en Ti. Confianza profunda, ilimitada.

Maco Ferreres
Maria Corina Ferreres

Católica, esposa y economista. Amo un movie night, ir a la playa, estar con mi familia y un buen café. Hago el intento de cantar en misa todos los domingos, aunque el director del coro me regañe porque desafino. Podría alimentarme a base de tartar de salmón por un mes sin quejarme. Mi mayor ilusión: ir al Cielo. @macoferreres

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