Lo que el Cardenal Van Thuan dijo antes que Steve Jobs

Lo que el Cardenal Van Thuan dijo antes que Steve Jobs

No muchos libros que leemos fueron escritos en prisión. Y serán menos aquellos en los que su autor despertaba cada día pensando que probablemente ese fuese su último día de vida. Así fue como nació Cinco Panes y Dos Peces. Un libro escrito por el obispo, Francisco Nguyen Van Thuan, de Vietnam. Un hombre intelectual, cardenal de la Iglesia Católica, persona de una sola pieza, carismático y de mucho amor a su país y a su pueblo.

 

 

Cuando llegó el gobierno comunista al poder en Vietnam, vieron en el cardenal Van Thuan una persona “peligrosa”, y por eso pasó 13 años en campos de reeducación, o mejor dicho, cárceles del comunismo vietnamita. Fue ahí, en pedazos de servilletas y sobras de papel donde escribió Cinco panes y dos peces. Mientras leía este libro, casi como en automático, me venían recuerdos de un famoso discurso de Steve Jobs en Stanford.

 

 

¿Qué tiene que ver Steve Jobs en todo esto?

 

 

Steve es un gran ser humano. Un hombre revolucionario, filántropo e intelectual con una historia de vida increíble y digna de admiración. En el 2005, Jobs fue invitado a la Universidad de Stanford a dar un renombrado discurso que consistía de tres historias. Esas tres historias fueron: conectar los puntos, amor y pérdida y finalmente, la muerte. Así de simple dictó un mensaje inspirador.

 

 

Yo, había escuchado este discurso tres años antes que leyera el libro del cardenal Van Thuan. Me impactó la similitud entre ambos, sin embargo, la diferencia comienza en que el libro tiene mucha más antigüedad que el discurso de Steve Jobs y Steve no sigue la filosofía cristiana tanto como el cardenal, claramente. Es curioso como discurre por muchos lugares el pensamiento cristiano, no necesariamente haciéndose notar. Pero no hay duda que ambos, el discurso y el libro, son una lección de vida importante. Casi como esas clases que no se imparten en ninguna universidad.

 

 

Brevemente les comparto como yo asimilo una historia del discurso de Steve Jobs con un capítulo del libro del cardenal Van Thuan y una frase de Jesucristo.

 

 

1. Dios quiere escribir una historia maravillosa en nuestra vida.

 

 

Jobs: Conectar los puntos

 

 

Steve utiliza los buenos y malos eventos que pasan en su vida, los toma y los analiza. Y una vez que une todos esos eventos, descubre una respuesta para tomar una decisión trascendental en su propia vida. Todo su pasado, ya sea doloroso o bueno es útil para crear Apple y revolucionar la vida de las personas con sus productos.

 

 

Card. Van Thuan: Distinguir entre Dios y las obras de Dios

 

 

El cardenal nos habla de cómo hay cosas en la vida que nos preocupan o que nos parecen difíciles. Sin embargo creo que detrás de todo ello está Dios, deseoso de hablarnos. “Dios hará las cosas infinitamente mejor que tú” escribe el cardenal. Ésto no en una posición de inferioridad o “auto menosprecio”. Es que, Dios es el primer interesado en nuestra felicidad. Su único propósito como Padre, es vernos felices y auténticamente realizados. En nuestra vida, Dios, que es un Dios del tiempo, nos va hablando con todo lo que hay a nuestro alrededor. Igualmente que Steve, nosotros podemos ir anotando y reflexionando delante de Dios todos esos “eventos” buenos o malos que nos van sucediendo y preguntarnos: ¿qué quiere Dios? ¿Hacia dónde me quiere llevar?

 

 

Jesucristo: “Padre, aparta de mi este cáliz, pero que se haga tu voluntad” Lucas 22, 42.

 

 

“Que se haga tu Voluntad”. Esa es la lección de Cristo momentos antes de iniciar su pasión y sudar sangre. Un acto heroico lleno de confianza. Seguir la voluntad de Dios, primeramente se hace en libertad, y ella da la posibilidad de trascender. En el caso de Jesús, luego de su muerte, su resurrección.

 

 

Lanzarse a la Voluntad de Dios jamás nos esclaviza. Es algo más grande. Es una respuesta de Dios a la eterna inquietud del hombre a ser feliz, eterno y trascendente.

 

 

Es probable que esas luces que Dios brinda en el camino de nuestra vida nos desagraden  o sean difíciles de seguir, pero la confianza en Dios, da algo más grande que Dios tiene preparado.

 

 

2. Sólo el amor podrá transformar el mundo. Juan Pablo II

 

 

Jobs: Amor y pérdida

 

 

¿Qué haríamos si nos echaran de nuestra propia compañía, en la que hemos invertido esfuerzos, sudor y lágrimas quizás? Jobs tiene la certeza de la pasión por lo que hace. Ama lo que hace. Es impresionante como la certeza que ha construido le hace casi invencible. Su ideal está intacto pese a que lo echaran fuera. ¿Cuál sería mi actitud si algo así me sucediera?

 

 

Card. Van Thuan: Amar hasta la unidad es el testamento de Jesús.

 

 

Van Thuan supo por un guardia de la prisión que “ahí no había caridad ni amor, solo responsabilidad”. Vivir sin amor y con desprecio constante, es digno de odio, de venganza hacia los guardias. Pero pienso que si el cardenal no amaba, además de la tortura del campo de reeducación, sería doblemente tortura sin amor. Algo así como lo que decía San Juan de la Cruz: siembra amor donde no hay amor y cosecharás amor.

 

 

-¿De veras tú nos amas? Pregunta el guardia.

 

 

-Sí, os amo verdaderamente. Responde el cardenal. Si no lo hiciera, no sería digno de llamarme cristiano. Es el amor y no la fuerza ni las armas lo que transforma el corazón de los hombres.

 

 

Como anécdota, se dice que los guardias que cuidaban al cardenal eran rotados muy seguido, ya que todos se iban convirtiendo al catolicismo.

 

 

Jesucristo: Ámense los unos a los otros, como yo les he amado. Juan 13, 34

 

 

Cristo amó a los flageladores, Cristo amó a Judas Iscariote. A mí me impresiona muchísimo que el Hijo de Dios sólo dio un mandamiento en toda su vida: que nos amemos como Él nos amó. La respuesta a todo es el amor. San Pablo decía: “todo me es lícito, más no todo me conviene”. ¿Y qué nos conviene? Pienso que todo aquello que nos haga amar más, aunque en ocasiones nos duela y nos exija.

 

 

3. He combatido el buen combate, he llegado hasta la meta, he perseverado en la fe. San Pablo.

 

 

Jobs: La muerte

 

 

Enfrentarse a la muerte hizo a Jobs cuestionarse todo. Él da un sabio consejo: mirarse al espejo y preguntarte si lo que haces te hace feliz aún si murieras hoy. Este es un ejercicio muy sano que hay que saber llevar. ¿Qué voy hacer con la brevedad de mi vida? ¿Estoy llamado a algo más grande? La muerte acaba con las seguridades. Le tememos. No queremos llegar ahí pese a ser lo más humano y natural del ser humano. Es la única seguridad al nacer; la muerte nos pone sensibles e inseguros.

 

 

Card. Van Thuan: Vivir el momento presente.

 

 

“Tengo miedo de perder un segundo viviendo sin sentido”  escribió Van Thuan. A todos nos puede estresar no obtener todas las respuestas; lo que hicimos ayer no lo recuperamos nunca y el futuro es incierto porque primero debemos llegar a él. Todo lo que tenemos es el ahora.  El presente es eso, un regalo. ¿Cómo usaré hoy mí tiempo? ¿Me hace feliz?

 

 

Jesucristo: Adonde yo voy, tú no me puedes seguir ahora, pero me seguirás después. Juan 13, 36.

 

 

Jesús dijo: Vean a las aves del cielo que no siembran ni cosechan, pero su Padre del cielo las alimenta. ¿Si lo hace por las aves del cielo, qué no hará por ustedes? A cada día le bastan sus problemas. Jesucristo nos espera con ansias en la Casa del Padre, nuestra casa definitiva. Sólo quiere que vivamos con intensidad  pero sobre todo con amor esta vida, que es una antesala del cielo. Después de todo: “la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”.

Jose Pablo Vargas
Jose Pablo Vargas

Dicen que soy del país más feliz del mundo, pero Jesucristo me ha presentado una felicidad más grande. Sigo conociéndolo y lo poco que conozco de Él me ha impactado y lo deseo compartir porque lo que es bueno, hay que darlo a los demás. Fanático de la música y de los buenos momentos con amigos. Misionero de la misericordia, ciudadano del cielo.

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