Deus Caritas Est

Deus Caritas Est

Desde hace tiempo me he dedicado a buscar la presencia de Dios. Me decidí a buscarlo porque definitivamente Dios es un ser muy misterioso, de vez en cuando difícil de escuchar y de comprender y cuando creo saber encasillarlo, se me escapa de las manos. A veces contradictorio y a veces muy tajante, pero no cabe duda que en la búsqueda de Dios me he encontrado con una verdad que me ha cambiado la vida.

Desde que somos muy chicos –me atrevo a decir que en todo Latinoamérica– estamos acostumbrados a que nos lleven a misa, a que nuestras abuelitas nos enseñen el catecismo o sino en la escuela. Muy pocas veces tuvimos la oportunidad de pararnos un momento y preguntarnos ¿Dónde está Dios? Me ha tocado escuchar a algunos religiosos o religiosas que constantemente incitan a acudir al sagrario, horas eucarísticas, y rosario para encontrar a Dios afirmando que solo ahí está Dios. También hay otros que solamente invitan a actividades y apostolados para encontrar a Dios. No cabe duda que estas herramientas son un gran paso para acercarnos a la verdad, sin embargo, creo que podemos abrir el mapa de búsqueda un poco más y tomar el riesgo de buscar a Dios en todos lados. Porque igual de peligroso es un activismo social, que una espiritualidad desencarnada. (Francisco, 2015)

En el camino del encuentro hacia Dios nos suele pasar como le pasó al profeta Elías en el desierto, que al buscarlo en lo sobrenatural, entre los rayos, truenos y terremotos, cayó en cuenta de que Dios estaba en la suave brisa que lo acompañaba. (1 Re 19, 3-15) A nosotros hoy en día nos pasa igual, que por buscar a Dios en el templo nos olvidamos del espíritu que habita en nosotros y nos impulsa a vivir con plenitud con los demás, a hacer actos de amor y de servicio. Por querer encasillar al Señor en una cajita, perdemos la visión del universo y de la vida que nos rodea y nos olvidamos de que en todos los aspectos de nuestro caminar cotidiano podemos hacer una experiencia personal con Cristo. Hagamos conciencia de que Dios habita en cada uno de los aspectos de nuestra vida, ahí donde se sirve al prójimo, ahí está Dios; ahí en el estímulo de la juventud estudiosa, en el esplendor de la ciencia, en la construcción de puentes y oportunidades, ahí está Dios; ahí donde se le estrecha la mano al deprimido, al enfermo y al pecador, ahí está Dios y ahí donde se practica el amor, ahí está Díos porque Dios es amor. (1 Jn 4: 8)

Démonos cuenta que todo el tiempo Dios nos dice “aquí estoy”, aprovechemos todos los apoyos espirituales que nos sugiere la Iglesia, los sacramentos, la oración del rosario, la meditación, el apostolado y el continuo examen de conciencia para poder darnos cuenta que somos amados TODO EL TIEMPO, aún en pecado mortal. Abramos los ojos del corazón para identificar las oportunidades de amar y servir a los demás y poder experimentar a Dios en todo lo que hacemos y vemos.

Bibliografía

Francisco, S. (2015). III Retiro Mundial de Sacerdotes. Roma.

 

(1 Re 19, 3-15)

(1 Jn 4: 8)

 

León Vertiz
León Vertiz

Soy de Guadalajara, México, me apasiona el poder contribuir con la reducción de la pobreza, el cambio climático y el aumento de la justicia social. La educación es la base del progreso, amar y servir la base de la vida. Emprendedor y alpinista.

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