Siempre fue entre tú y Dios

Siempre fue entre tú y Dios

“El que no vive para servir no sirve para vivir”

Muchas veces, por diversas razones, esperamos que los demás nos den las gracias y nos reconozcan nuestra labor, que mi mamá me felicite por haber salido bien en el examen, que mi papá me pague porque hoy deje ordenado mi cuarto, y que mi novio me recompense por lo buena que soy con él todos los días.

Ansiar esto es normal dentro de nuestra naturaleza humana, sin embargo, es un vicio que debemos controlar, ya que cuando no recibimos el reconocimiento que creemos merecer a veces bajamos nuestro nivel de esfuerzo porque pensamos que nada que podamos hacer valdrá la pena. De esta manera poco a poco podemos ir cayendo en cierta mediocridad en nuestras acciones e interacciones con las personas que nos rodean. Esta mediocridad puede poner en peligro nuestra identidad de católicos.

Exactamente igual nos puede pasar en nuestra relación con Dios: a veces puedo vivir en estado de gracia y esperar a que Él me mande regalitos, voy a misa el domingo y tacho de mi lista espiritual ese ‘deber’ esperando una ‘retribución’ a cambio, rezo para pedirle algo y exijo resultados tangibles e inmediatos, no me copio en un examen y espero que entonces Dios me haga aprobarlo aunque no estudié, etc.

Cuando caemos en esta tentación nos estamos olvidando de algo que es muy importante y centro de nuestra religión: Dios lo ve todo y Dios lo recompensará todo. Cada una de nuestras buenas acciones, de nuestros deberes cumplidos, de nuestras gotas de sudor en un esfuerzo, jugará a nuestro favor el día en que nuestra vida terrenal acabe y lleguemos a un juicio final que determine nuestro destino por toda la eternidad. Todo será recompensado en el único lugar y en el único momento que realmente importa. ¿Y aquí en la tierra? Todo construye en nuestro esfuerzo por ser mejores personas, en la edificación de la mejor versión de nosotros mismos que sabemos que nos llevará a una vida más feliz y plena.

Así que hoy te invito a ser la mejor versión de ti mismo, a dar el máximo esfuerzo en eso que tanto te está costando, a confesarte y comenzar de nuevo, a sonreír a todos, incluso a aquellos que no te pueden ver. Hoy te invito a darle un almuerzo al que tiene hambre, a sacar la basura de tu casa o cortar la grama, a ayudar a tu compañero de clases que no está saliendo bien en sus exámenes. Hoy te invito a visitar a ese abuelito enfermo que probablemente no recordará haberte visto, a ayudar a tu vecina con las compras, a rezar por las ánimas del purgatorio y por los que no tienen un plato de comida en su mesa. Hoy te invito a colaborar con ese apostolado que tanto te necesita. Hoy te invito a dar un paso de santidad y ser bueno sin esperar nada a cambio.

“Las personas muchas veces son irracionales y egocéntricas
Perdónalas de todas formas.

Si eres amable las personas te pueden acusar de tener motivos ocultos,
Se amable de todas formas.

Si eres honesto las personas te podrán hacer trampa,
Se honesto de todas formas.

Si encuentras la felicidad las personas pueden sentirse celosas,
Se feliz de todas formas.

El bien que hagas hoy puede ser olvidado mañana,
Haz el bien de todas formas.

Dale al mundo lo mejor de ti y puede que nunca sea suficiente,
Dale al mundo lo mejor de ti de todas formas.

Porque verás, al final, nunca fue entre los hombres y tu,
Siempre fue entre Dios y tu.”

–  Madre Teresa de Calcuta

Toña Marturet
Toña Marturet

La canción “Maria Antonia tú estás loca” no me la escribieron a mí, pero dice bastante de mí. Estudio Ingeniería de Producción en la USB, trabajo, cosecho una relación personal con Dios, y trato de ayudar a quienes me rodean. Me encanta irme de misiones, leer, ver series de TV, dormir, salir a comer, y subir montañas . Escribiendo para esta página encontré mi musa. Mi misión es llegar al cielo con la mayor cantidad de personas posible a mi lado. "Ama y haz lo que quieras" - San Agustín

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