1 2 3, por mi

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¿Alguna vez has jugado a las escondidas?

Es este juego en el que tratas de buscar un lugar para hacerte pasar desapercibido y alguien más tiene que ir a buscarte… Si te encuentran, pierdes.

¿Has pensado que tu relación con Cristo a veces se trata de un juego a las escondidas?

Tenemos todos esta experiencia de conocerle, de vernos cara a cara con Él y sentir un fuego tan vivo en el corazón que no queremos que se apague nunca. Vamos felices por la vida, sonriendo ante tal encuentro. Pero con el paso de los días, el mundo nos hacer creer que esto no nos hace tan felices y que la verdad parece algo bastante difícil de llevar.

Empezamos a descuidar esta amistad, dejamos de ponerle aceite a esta lámpara de fuego llamada amor, porque empieza a exigir ciertos cambios en la vida de cada uno y la verdad es que esto de sacarnos de nuestra zona de confort a la que estamos tan acostumbrados -cuesta y ¿Qué pasa? Empezamos a jugar con Cristo un juego de escondidas.

Te empiezas a esconder de Él en la oración. Frecuentemente, se te hace fácil dejar de ir a verle en la misa de los domingos. Cuando escuchas hablar de Él suena más un extraño, que un amigo y si tienes que hablar tú de Él se te hace la cosa más rara de este mundo. Ni hablar si alguien te invita a verle, corres a esconderte y te desapareces por un tiempo.

Tal vez eres tú ahora mismo el que está en este juego de las escondidas con Él. Has corrido a esconderte detrás de cada rincón que has encontrado y has buscado la manera de hacerte pasar inadvertido en todo momento. Aquél fuego que un día abundó en tu corazón cada vez se apaga más y aquella felicidad que vivías es más difícil de experimentar.

Pero ¿adivina qué?

Cristo no se cansa de contar una y otra vez, preparado para salir al encuentro de todos. Él conoce ahora mismo dónde estás. Es el mejor buscador en este juego y no se cansa jamás de ir detrás de cada rincón para ver si estás ahí, y para serte muy sincera, no se detendrá hasta encontrarte.

El secreto en este juego de las escondidas con Cristo es que cuando te encuentre, no pierdes… ¡GANAS TODO!

Hoy en tu juego de las escondidas – ¡DÉJATE ENCONTRAR POR AQUÉL QUE TE ESPERA PARA HACERTE FELIZ!

 

Rebeca Llamas
Rebeca Llamas

Mexicana, trabajo en ASUA en la Universidad Anahuac, y vivo enamorada de Dios. Mi vida es un viaje y Dios lleva el volante, yo solo disfruto. Soy fan del tennis, de los atardeceres y del amor maternal de Maria. Los abrazos, las sonrisas, y los pequeños detalles, el mejor regalo. - "Que nadie venga a ti, sin irse mejor y más feliz" -MT

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