Inspírame lo que debo pensar

Inspírame lo que debo pensar

Todos buscamos darle un sentido a nuestras vidas, algún elemento de trascendencia que nos haga sentir que no estamos sentados viendo la vida pasar. En este recorrido en el que apenas estoy conociendo la fe cristiana me he dado cuenta que ese sentido de trascendencia se llama misión y no la escogemos arbitrariamente, viene de allá arriba.

Algunos quieren ser arquitectos, ingenieros, historiadores, artistas, o cualquier otra carrera que se nos pueda ocurrir. Para alcanzar nuestras metas debemos tener ciertas cualidades y es ahí donde comenzamos a darnos cuenta que somos llamados a hacer cosas distintas. ¿Cuántas veces hemos tratado de hacer algo y no lo hemos logrado como queríamos? Dios nos hizo imperfectos, pero con una capacidad enorme de responder a sus llamados.

Cuando rezamos y decimos “hágase tu voluntad” estamos honrando nuestro libre albedrío que nos permite tomar decisiones pero responde a la misión que Dios ha puesto para nosotros. Cuando pedimos al Espíritu Santo que nos ilumine llamamos a que nuestras decisiones sean guiadas por la voluntad del padre. Imagina un avión de papel, volarlo en contra del viento es muy difícil, se puede pero eventualmente va a caer y se va a ir deteriorando, en cambio, si lo volamos con el viento a favor la corriente va a mantener al avión más tiempo en el aire y este viajará mucho más lejos, no quiere decir que no va a caer, pero sus aterrizajes serán mucho más a menos que en el otro caso.

“Muchos viven como ángeles en medio del mundo. ¿Tu por qué no?” San Josemaría Escriva, Camino

Responder a la voluntad de Dios no es el camino fácil, no en este mundo lleno de distracciones y tentaciones que nos alejan de Él. Sin embargo, el camino que Dios tiene para nosotros es mejor que cualquier cosa que nuestra mínima capacidad humana pueda imaginarse, Él nos ama inmensamente y lo que tiene reservado para nosotros es digno de ese amor. Muchas veces seguir nuestro llamado significara ir en contra de lo que la sociedad y nuestro entorno esperan de nosotros, puede que esto ponga muchas dificultades en el camino pero confiamos en Él y en que nos necesita en este mundo para cumplir una misión.

“Porque tú eres mi esperanza; oh señor Dios, tu eres mi confianza desde mi juventud” sal 71:15

Dios nos habla a través de las cosas de este mundo, las conversaciones con amigos y familiares, las homilías en las misas, el evangelio diario y sobre todo nuestra conciencia, debemos aprender a escucharlo, a darnos cuenta donde está poniendo su mano para que le prestemos atención. Debemos aprender a confiar en lo que nos dice nuestro Dios. No es saber cuál es nuestra misión, quizás nunca la sepamos del todo, es saber escuchar esa pequeña voz dentro de nosotros que nos aconseja y nos aleja de todas las cosas que nos hacen daño.

En esta vida todos tenemos un mismo destino, llegar a Dios, pero la santidad no está en llegar al destino, está en el camino que nos lleva a Él.

LOS SIETE DONES DEL ESPÍRITU SANTO:

Sabiduría: Experimentar las cosas divinas con instinto connatural que da el Espíritu Santo.

Inteligencia: Entender la verdad divina y sobrenatural o natural.

Consejo: Apertura a recibir y dar consejos.

Ciencia: Entender sobrenaturalmente la creación.

Fortaleza: Fuerza para vencer dificultades.

Piedad: Propio de la voluntad para que actué el Espíritu Santo.

Temor de Dios: El miedo a ofender a Dios por el amor que le tienes no le quieres fallar.

http://es.catholic.net/op/articulos/33419/cat/840/los-dones-del-espiritu-santo.html

 

Isabel Rodriguez
Isabel Rodriguez

Futura productora musical e ingeriero de sonido si todo sale de acuerdo al plan. Venezolana de nacimiento, pronto viviré en Boston. Tengo 17 años y puedo decir con orgullo que soy feliz porque tengo todo lo que necesito: a Cristo. "La santidad esta en la lucha, en saber que tenemos defectos y en tratar heroicamente de evitarlos" San José María Escrivá.

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