El maratón de tu vida

El maratón de tu vida

En sus marcas, listos, ¡fuera! ¡Empieza la carrera!

Pero no es cualquier carrera, no es cualquier distancia, no es cualquier maratón, es el maratón de tu vida

 

¿Te has preparado? ¿Te sientes listo? ¿Tienes todo lo necesario?

 

Cualquiera que ha corrido un maratón o conoce a alguien cercano que lo ha hecho, sabe cuánta preparación se necesita para esto.

Meses de entrenamiento, ejercicio diario, una rutina, una buena alimentación, preparación emocional y todo por una meta.

 

¿Conoces la meta del maratón de tu vida?

Todos estamos llamados a llegar ahí. Existen varias posturas sobre la meta de la vida. Algunos lo tienen muy claro, otros saben que está la meta, pero no les interesa llegar. Están aquellos que ni siquiera saben que existe, y algunos otros han volteado su mirada a otro lado para hacer como si no existiera, pero la meta siempre está ahí.

 

¿Qué pasaría si hoy te lanzo un reto?

Seguro has escuchado alguna vez del famoso Ironman. ¡Qué cosa! ¡Qué arriesgado! ¿mo pueden? ¡Seguro son súper humanos!

Pues hoy te reto a ser algo más que un Ironman, te reto a ser un Holyman.

No un día, no un fin de semana, no en los próximos meses, sino toda tu vida.

 

“Juéguense la vida por grandes ideales” Papa Francisco

 

Te reto a que entrenes todos los días por llegar a tu meta: ¡EL CIELO!

Tiene el mayor premio y la mejor satisfacción: la eternidad.

 

Seguro piensas que es la cosa más difícil del mundo, pero ¿adivina qué? Ya alguien nos dejó la mejor rutina de entrenamiento para ganar esta carrera y tenemos la seguridad de que muchos ya han cruzado la meta.  

Te propongo a partir de hoy, que si no has entrenado lo suficiente lo empieces a hacer, te asegura la felicidad eterna. Y si ya lo haces, dale duro, no desfallezcas, ¡ánimo en esta carrera hacia la meta!

 

¿Qué se necesita para ser un Holyman?

 

“Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?” (Mc. 10, 17; Mt. 19, 16)

 

Primero voluntad. Tener las ganas de querer serlo, creer que puedes ser un Holyman todos los días de tu vida.

 

Tener una buena alimentación. La Eucaristía te asegura darte todas las vitaminas y proteínas que se necesitan para el recorrido.

 

Después tener una buena rutina de entrenamiento.  

Ejercita tu corazón, con oración diaria, te hará tener un corazón fuerte.

Siempre lleva algo contigo para dar al que no tiene y no te canses en ir más allá, seguro alguien necesita tu ayuda en el camino.

 

Confiésate cuando sea necesario. Todos podemos tener caídas o tropiezos en la carrera, lo importante es levantarse y seguir adelante.

 

Busca un director espiritual. Todos necesitamos de alguien que nos guíe y nos dé ánimos para salir vencedores.

 

Escucha a tu coach, Cristo. Él siempre está pendiente de ti para ayudarte cuando necesario, camina a tu lado durante toda la carrera. Está ahí para levantarte, para darte consejos, para darte la seguridad de que no vas solo y quiere llegar contigo a la meta.

 

¡Sal de tu zona de confort! ¡No te quedes sentado esperando a que alguien más haga puntos para ganar la carrera por ti!

 

Nadie sabe en qué kilómetro de la carrera va, pero sabemos que hay que estar preparados. Hay que estar en el camino para poder llegar, hay que asegurar dar un paso día tras día para acercarnos cada vez más a la meta.

 

¡Levántate, prepárate y sé un HOLYMAN !

Rebeca Llamas
Rebeca Llamas

<p>Mexicana, trabajo en Pastoral en la Universidad Anahuac, y vivo enamorada de Dios. Mi vida es un viaje y Dios lleva el volante, yo solo disfruto. Soy fan del tennis, de los atardeceres y del amor maternal de Maria. Los abrazos, las sonrisas, y los pequeños detalles, el mejor regalo. </p> <p>– “Que nadie venga a ti, sin irse mejor y más feliz” -MT</p>

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